La tarta capuchina es muy popular en España y se trata de una elaboración hecha con yemas de huevo y almíbar. Aunque parezca algo muy simple, tener solo un par de ingredientes, usando distintos métodos podemos lograr grandes resultados.
En este caso se deberá llevar las yemas a un punto de relieve, que se logra batiendo doblando el tamaño de las yemas y cambiando el color a uno ligeramente blanco. La cocción suele ser al baño maría.
Ingredientes:
Para la tarta:
9 yemas de huevo.
1 clara de huevo.
40 gramos de harina.
Para el almíbar:
400 gramos de azúcar.
200 mililitros de agua.
Preparación:
Comienza calentando el horno. Deberá estar a 180°C mientras haces la tarta. Mete en el fondo un envase que aguante calor con agua para que vaya calentando porque haremos todo al baño maría.
Toma un molde y engrasa. Cubre con papel de horno y deja a un lado listo para agrega la mezcla.
Por otro lado, en un envase grande, agrega las yemas y la clara. Bate por unos 10 minutos hasta que la mezcla doble su tamaño. También cambiará de color, se verá un poco menos amarilla y más blanca. Luego, tamiza la harina y con una espátula agrega poco a poco en la mezcla de yemas. No batas más porque queremos evitar que todo el aire que se incluyó se caiga.
Vierte la mezcla en el molde y mete a hornear por 20 o 25 minutos, dentro del envase con agua, que debe llegar hasta la mitad del molde de la tarta. Al terminar saca y deja que enfríe sin desmoldar.
Mientras esperas busca una olla y haz el almíbar con el agua y el azúcar. Deja que hierva durante unos 5 minutos. Con una inyectadora pincha la tarta con el almíbar e incorpora por todos lados. Es mejor de esta forma para así evitar que se le vean agujeros en la superficie.
Deja en el refrigerador por unas 8 horas. Sirve en rebanadas con azúcar pulverizad por encima.
Foto: http://lasrecetasdemarichuylasmias.blogspot.com/